Blogia
Palabras prohibidas en boca de niños

Historia de la Literatura Infantil

Capitulo 3: Inglaterra y el Orbis Sensualium Pictus

Capitulo 3: Inglaterra y el Orbis Sensualium Pictus

En 1658 nace la primera obra con fines pedagógicos, una obra dirigida a los niños llamada Orbis Sensualim Pictus (El mundo en imágenes), donde el autor, Joan Amos Comenius, trata de mostrar el mundo nombrando sus objetos y acompañándolo de pequeños grabados en madera que el mismo elaboró.
En su prólogo indicaba “Las imágenes y la nomenclatura de todas las cosas fundamentales del mundo y de las acciones de la vida”.


El mundo en imágenes se organiza en ciento cincuenta y dos capítulos que dan cuenta de la organización del conocimiento y de la percepción de la realidad de los hombres del siglo XVII. El autor se identificaba con la corriente del realismo, y por ello trata de poner en contacto al lector con la realidad, no solamente mediante las palabras.

Este libro en la actualidad, tiene una consideración enciclopédica, debido a la disposición y planteamiento de la información. También es lógico, dado que es discípulo de uno de los enciclopedistas más reconocidos de Herborn, J. F. Alsted.

Un siglo mas tarde (1724-1779), John Bernhard Basedow influenciado por las ideas pedagógicas de Rousseau, publicó una versión más actualizada llamada Obras Elementales. Era una obra con mayor elaboración e intención pedagógica, así como unos grabados de mayor sofisticación.

Inglaterra se establece en esta época como uno de los países pioneros del género divulgativo:

- Libros sobre animales y plantas (1739; Tomas Boreman)
- Historia de Inglaterra y breve biografía sobre Plutarco (1764; Oliver Goldsmith)
- Lógica pràctica para gente joven que no quiere estudiar (1787; Peter Villaume)

Capítulo 2: La imprenta, los Hornbooks y los Chapbooks

Capítulo 2: La imprenta, los Hornbooks y los Chapbooks

Johann Gutenberg, tras largos años de trabajo en su proyecto, inventó la imprenta (1456) a partir del modelo tradicional de China.
Esta máquina se fue extendiendo progresivamente por todo el mundo, sin embargo la imprenta todavía tardaría varios años en ser objeto de uso masivo para la producción de libros infantiles.

En esta época se veía claramente la diferencia que existía entre los niños de la nobleza y los niños del pueblo, puesto que la cultura estaba restringida solamente para las capas mas elevadas de la sociedad.

Para los pequeños príncipes, llamados delfines, se redactaron tratados de moral, de urbanidad, de política y filosofía, con el fin de preservar la ideología de clase dominante. También existían algunos tratados religiosos como “Florecillas de San Francisco” donde se mostraba la vida ejemplar del santo y sus milagros, apareció de forma anónima en Italia a finales del S.XIV.

Todos estos tratados de moral coexistían con la literatura oral extendida sobre todo en las capas más humildes de la sociedad.

- En el norte de Europa se escuchaban las sagas nórdicas llenas de aventuras y fantasía.
- En la península Ibérica, se oían relatos de navegantes y crónicas del Nuevo Mundo donde se hablaban de maravillas, curiosidades y rarezas.
- En el mundo anglosajón, las leyendas del Rey Arturo y los caballeros de la mesa redonda, donde se hablaba de héroes capaces de ganar una pelea o una batalla en las condiciones más adversas.


Fue en Inglaterra donde William Caxton tradujo y publicó en 1484 las Fábulas de Esopo junto con unos grabados de madera.
También publicó:

- Libros de caballería
- Hornbooks: cartillas pedagógicas donde en una hoja y protegidos por una lámina transparente, mostraban los números o el alfabeto.
- Chapbooks: libros de bajo coste y editados sin demasiado encanto, reproducían algún cuento, romance o balada.

Este tipo de formato tuvo su momento álgido en el S.XVII y los encargados de extender estas obras fueron los buhoneros y vendedores ambulantes que viajaban de aldea en aldea. Estas obras eran rechazadas por religiosos y educadores que preferían las lecturas de santos. Esta ola de puritanismo llevó a multiplicar las obras moralistas.

Capítulo 1: Los mitos y los cuentos populares

Si empezara a explicar la evolución de los cuentos a partir de la aparición del libro, estaría dejando de lado una interesante parte de la historia, es decir, para poder hacer un sincero análisis, debemos remontarnos a los tiempos donde las historias se transmitían por medio de la tradición oral. Ello parece razonable dado que los primeros contactos de los niños con los cuentos se dan a través de la palabra.

Desde hace miles de años, la humanidad ha usado la palabra como vehiculo para transmitir historias, con el fin de buscar una explicación al sentido de su existencia y la relación con la naturaleza.

De esta forma fue como surgieron los mitos. Un mito posee una serie de características:

- Cuenta la actuación de personajes memorables para explicar el mundo.
- Da una historia del origen de las divinidades (Teogonía).
- Da sentido a algunas instituciones y el más allá.

Es por estas características que los mitos han perdurado en el tiempo, el ser humano siempre se ha realizado de forma individual preguntas existenciales. ¿Para que he venido al mundo? ¿Existe algo después de la muerte? ¿Por qué somos lo que somos?

Estas preguntas que todos nos realizamos en algún momento, fueron las que propiciaron que los mitos no se perdieran en el tiempo, transmitidos oralmente de un padre a un hijo, escuchados por famosos recitadores, rapsodas y poetas, la propia curiosidad humana los mantuvo como parte de su elenco cultural a lo largo de la historia, siendo recopilados con el tiempo en escritos.

Pero en el paso de la transmisión de un padre o abuelo a un niño, la narración resumida y reducida, seleccionando aspectos más interesantes para los jóvenes, fue lo que dio lugar a lo que comúnmente se le conoce bajo en nombre de “Cuentos populares”.

En esta versión reducida de los mitos, se perdían los elementos religiosos así como se potenciaban la acción y las aventuras. Los personajes dejan de ser aquellos héroes con poderes sobrehumanos sino personas casi reales, con quien uno se puede identificar, y narrados por gente común.

Incluían mensajes profundos sobre la vida y el comportamiento, predominando el triunfo de lo pequeño, del más débil, utilizando una gran variedad de temas: anecdóticos, burlescos, maravillosos, fábulas, leyendas, hechos sobrenaturales y reales.

Los más antiguos vienen de Egipto y la India (cinco siglos antes de la era cristiana). Cuentos morales, parábolas denominadas “jakatas”, refranes, leyendas y máximas orientales. Se expandieron por todo Oriente y llegaron a Grecia, donde un fabulista llamado Esopo (S.VI a.de C.) los difundió. Esta expansión de los cuentos fue pasando por los países árabes hasta llegar a España. En la Edad Media, gracias a los peregrinos y a las cruzadas se extendieron por todo el mundo.

Aun no podemos decir que existiera una literatura puramente infantil, pero puesto que en aquellos años los niños de cinco años se consideraban adultos, se cree que participaban en todas las actividades sociales, entre ellas, la transmisión de todo ese elenco cultural conocido como la tradición oral.

Historia de la Literatura Infantil

¿Cual puede ser el modo indicado de empezar la exploración en esta nueva forma de comunicación?

Puesto que pretendo adentrarme en el mundo de los cuentos infantiles, creo que lo más conveniente es empezar dando una visión de aquellos aspectos históricos que guardan relación con la literatura infantil.

Y a ello nos pondremos poco a poco y con mucha dedicación cada semana mi cabeza y yo, una amiga fiel que pese a las diferencias de opinión que de vez en cuando nos surgen, da la sensación de que conseguimos de vez en cuando, hacer buen equipo.

Así que intentaré ir relatando y comentando la evolución histórica que he ido conociendo mientras me adentro en el mundo de los libros, solo espero que cualquier fallo o dato que pueda dejarme en el camino, tú, como persona que en estos momentos está leyendo estas líneas, no dudes en escribirme y aclararme mi propia investigación personal.

Espero que sirva para algo, cuanto menos para que aprendamos todos algo nuevo.

"Maestro no es quien enseña, sino quien de repente, aprende" - Joao Guimaraes Rosa